Mayor-Net: Abuelos en pie de guerra contra el acoso escolar


La asociación Mayor-Net lleva ya cinco años afanándose en llevar a los colegios su proyecto para prevenir y detectar el bullying y el ciberbullying

“Hay abuelos que pasamos hoy en día más tiempo con nuestros nietos que los propios padres, que llegan tarde y cansados del trabajo, y eso nos permite poder estar más alertas y vigilantes ante cualquier situación de aislamiento, victimización o abuso a las que, lamentablemente, están hoy expuestos los menores”, explica Ángel Corbalán, convencido de que a este asunto, el del acoso escolar, no se le termina de prestar, hoy en día, la atención que merece.

Corbalán es el presidente de Mayor-Net, una asociación que nació con la intención de acabar con el analfabetismo digital y la brecha tecnológica que sufren los de la llamada ‘Tercera Edad’ en la era de Internet.

Mayor-Net Mayores contra bullying
Fue, precisamente, una de las abuelas que habían aprendido, con este proyecto, a utilizar el ordenador y navegar por las redes sociales, la que dio la voz de alarma sobre la situación de “indefensión” en la que veía a sus nietos y a sus amigos.

“A partir de ahí nos dimos cuenta del vacío que había, y de que nosotros, los abuelos y abuelas, podíamos aportar nuestro granito de arena en esta lucha… que había que hacer algo, y que había que empezar a hacerlo ya”.

El punto de partida fue una charla informativa en el Colegio Huerta de la Cruz para padres y madres, y otra para los propios menores, “y ahí nos dimos cuenta de que con nosotros se relajaban más, y se mostraban menos a la defensiva, que si la charla se la daba un profesor o un policía”.

Mayor-Net Mayores contra bullying
Después de 5 años, y mucha tarea, Mayor-Net consiguió también durante este curso pasado hacer realidad una experiencia pionera en la provincia, con la implicación del CEIP Inmaculada de La Línea: la del Ciberayudante (formando como voluntarios a alumnos de 6º de Primaria) En cuanto a los datos, extraídos del estudio de las actividades llevadas a cabo con más de 6.000 escolares (de más de 50 centros educativos del Campo de Gibraltar), y corroborados durante el curso 2018-19, cabe destacar que el acoso escolar comienza a los 7 años, y que, pese a manifestarse desde una edad tan temprana, el 88% del alumnado asistente a las charlas desconocía el verdadero significado de esta expresión, cómo se manifiesta y cómo es su repercusión.

“Además, la inmensa mayoría, un 70%, consideraron que se trata de algo “habitual”, que siempre ha existido, y el 75% admitieron aislarse si la situación de bullying o ciberbullying no va con ellos”.

En cuanto al ciber-acoso (más doloroso aún para la víctima que el acoso tradicional, porque “no termina nunca, se prolonga más allá de la aulas y de la jornada escolar, se escuda en el anonimato y su impacto es infinitamente mayor, desde el momento en que la burla, el insulto o la amenaza se convierten en virales”), la facilidad de acceso de los menores a los dispositivos electrónicos y la falta de control por parte de los adultos resultan determinantes.

Mayor-Net aporta datos reveladores: el 80% de los menores aseguran haber utilizado el móvil de sus madres para comunicar por WhatsApp con otros menores a edades muy tempranas (5, 6 años), y el 65% reconoce que, desde los 8 años, actúan con bastante continuidad con dispositivos móviles e interactúan con terceros, algunos desconocidos.

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“Lo que quieren es tener muchos seguidores, aunque no sepan quién está detrás de ese perfil ni los peligros a los que se exponen”.

El acoso en la red (ciberbullying) comienza actualmente a los 8 años, y a ello contribuyen en buena medida “numerosos videojuegos”, que, según Mayor-Net, se han convertido en un peligro creciente en los últimos meses.

“Estas multinacionales, sin moral alguna, han invertido grandes cantidades de dinero en mejorar guiones, gráficos y pantallas y han convertido los videojuegos en chats y medios interactivos que enganchan a los chavales”. El 41,7% de los menores objeto del estudio juegan 2 horas o más cada día, y las recomendaciones pasan por implicar a familias y docentes, “para evitar que una afición se convierta en adicción”.

En ello seguirá trabajando Mayor-Net durante el próximo curso, aunque Ángel Corbalán no puede evitar lamentar que muchas familias no acudan a las charlas y prefieran permanecer ignorantes ante un problema que va a más. “Desgraciadamente, esto ocurre en igual porcentaje en cualquier localidad: a las charlas acuden el 10% de los padres, precisamente los que no tienen problemas de este tipo con sus menores… Con esta actitud, las familias se convierten en parte del problema y no de su solución”.

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